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| 6. La importancia de los certificados
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Para usar la criptografía de llave pública necesita generar una
llave pública y una privada. Usualmente, se hace con el programa que
usará la llave, por ejemplo, el explorador web o programa de correo
electrónico. Una vez que se han generado las dos llaves, es
responsabilidad suya mantener segura la llave privada y no permitir
que alguien la vea. Posteriormente, tiene que decidir cómo
distribuir la llave pública a sus receptores. Podría usar el correo
electrónico para enviar la llave pública a todos sus receptores,
pero podría resultar difícil de manejar en caso de que olvide a
alguien en la lista de direcciones, o si surgen nuevos receptores.
Esto tampoco permite autentificarse con algún grado de confianza;
por ejemplo, alguien podría hacerse pasar por usted, generar un par
de llaves y después enviar a los receptores la llave pública,
diciendo que proviene de usted, para posteriormente tener la
libertad de hacer mensajes usando el nombre de usted.
Los certificados digitales verifican electrónicamente las
llaves públicas.
Una manera más adecuada y confiable de distribuir llaves públicas
es el uso de una autoridad de certificación. Una autoridad de
certificación aceptará la llave pública de usted, junto con ciertas
pruebas de su identidad (esto varía con la clase de certificado) y
sirve como un depósito de certificados digitales. De esta manera,
otros pueden solicitar entonces la verificación de su llave pública
a la autoridad de certificación. El certificado digital actúa como
una versión electrónica de la licencia de un conductor. Como método
aceptado para distribuir la llave pública, proporciona un
procedimiento para que los receptores puedan verificar que usted es
quien dice ser.
Las autoridades de certificación mantienen la responsabilidad
de verificar la identidad de un usuario, emitiendo certificados
digitales y verificando la validez de los certificados
digitales.
Las autoridades de certificación, por ejemplo, Verisign,
Cybertrust y Nortel, emiten certificados digitales. Como se muestra
en la Figura 4-5, un certificado digital incluye el nombre del
poseedor, el nombre de la autoridad de certificación, una llave
pública para uso criptográfico, un límite de tiempo para usar el
certificado (la mayoría de las veces, de seis meses a un año), la
clase del certificado y el número de identificación del certificado
digital.
Los contenidos de un certificado digital.
Los certificados digitales pueden ser de cuatro clases.
La emisión de un certificado digital puede ser de cuatro clases,
indicando hasta qué grado se ha verificado al poseedor. La Clase 1
es la más fácil de obtener, ya que involucra el menor número de
verificaciones de los antecedentes del usuario: sólo se verifican el
nombre y dirección de correo electrónico. En el caso del certificado
de Clase 2, la autoridad emisora verifica una licencia de conducir,
un número de seguro social y una fecha de nacimiento. Los usuarios
que solicitan un certificado de Clase 3 pueden esperar que la
autoridad emisora ejecute una verificación de crédito (usando un
servicio como Equifax), además de la información requerida para un
certificado de Clase 2. Un certificado de Clase 4 incluye
información acerca de la posición de la persona dentro de una
organización, pero los requerimientos de verificación para estos
certificados todavía no han sido formalizados.
Entre más alta sea la clase, mayor el grado de
verificación.
Los usuarios deben pagar una cuota para obtener un certificado
digital por parte de las autoridades comerciales o gubernamentales
de certificación; las cuotas se incrementan para las clases más
altas, en parte, debido al esfuerzo requerido para verificar los
antecedentes del usuario. A causa de las verificaciones de
antecedentes que acompañan a las clases más altas, estos
certificados de clase sirven como afirmaciones más concretas de la
identidad del usuario.
Los certificados tienen expiraciones incorporadas, y las
autoridades actualizan las listas de revocación.
Las autoridades de certificación también tienen la
responsabilidad de mantener y ofrecer una "Lista de revocación
de certificado", o CRL, que permite a los usuarios saber qué
certificados ya no son válidos. La CRL no incluye los certificados
expirados, ya que cada certificado tiene una expiración incorporada.
Sin embargo, los certificados se pueden revocar por haberse perdido,
por haber sido robados o porque un empleado ha dejado la compañía,
por ejemplo.
Una corporación puede convertirse en una autoridad de
certificación y después emitir certificados a sus empleados o a
otras compañías.
Además de las autoridades de certificación comerciales (como
Verisign, Cybertrust y Nortel) y las autoridades gubernamentales
(como el Servicio Postal de los EE.UU.), las corporaciones también
pueden convertirse en autoridades de certificación al comprar un
servidor de certificación a un vendedor certificado, a su vez, por
una autoridad de certificación. Dichas certificaciones son útiles
cuando una compañía necesita emitir certificados digitales para un
número de empleados que hacen negocios, ya sea dentro de la compañía
o con otras compañías. Conforme más sistemas usen los certificados
digitales para controlar el acceso a las computadoras, los
servidores de certificado mantenidos en las corporaciones se
volverán más importantes. Mientras tanto, el gobierno de los EE.UU.
intenta establecer la "Infraestructura de llave pública"
para certificar autoridades.
Un ejemplo de jerarquía de autoridad de certificación.
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