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Comercio electrónico
Seguridad en el comercio electrónico.

4. El proceso del encriptamiento.

Desde sus comienzos, encriptar o codificar la información, con el fin de evitar que sea leída por personas no autorizadas, ha sido el principal uso de la criptografía. En la antigüedad, por ejemplo, Julio César empleó un código alfabético para comunicarse con sus comandantes en el campo de batalla.

Para que el encriptamiento funcione adecuadamente, el emisor y el receptor tienen que conocer el conjunto de reglas (llamado "código") utilizado para transformar la información original a su forma codificada (a menudo llamado "texto codificado"). Un código simple podría consistir en agregar un número arbitrario de números, por ejemplo 13, a todos los caracteres en un mensaje1. Siempre y cuando la parte receptora conozca qué hizo el emisor al mensaje, la parte receptora puede invertir el proceso (por ejemplo, restar 13 caracteres a cada carácter en el mensaje recibido) para obtener el texto original.  
 

Un código es un conjunto de reglas para codificar datos.

El encriptamiento se basa en dos componentes: un algoritmo y una llave/llave. Un algoritmo criptográfico es una función matemática que combina texto simple u otra información inteligible con una cadena de dígitos, llamada llave, para producir texto codificado ininteligible. La llave y el algoritmo usados son cruciales para el encriptamiento.  
 

El encriptamiento básico requiere un algoritmo y una llave.

Aunque sí existen algunos algoritmos de encriptamiento especiales que no usan una llave, los algoritmos que usan llaves son particularmente importantes. Apoyar el encriptamiento en un sistema basado en llave ofrece dos ventajas importantes. Primera, los algoritmos de encriptamiento son difíciles de diseñar (usted no querrá emplear un nuevo algoritmo cada vez que se comunique de manera privada con un nuevo receptor). Al emplear una llave, puede usar el mismo algoritmo para comunicarse con muchas personas; todo lo que tiene que hacer es usar una llave diferente con cada receptor. Segunda, si alguien puede descifrar los mensajes encriptados, sólo tendrá que cambiar a una nueva llave para volver a encriptar mensajes, sin necesidad de cambiar a un nuevo algoritmo (a menos que el algoritmo, y no la llave, se sospeche sea inseguro, cosa que puede suceder, aunque es poco probable).  
 

Un algoritmo es difícil de diseñar, pero puede usarse con varias llaves.

El número de posibles llaves que cada algoritmo puede soportar depende del número de bits en la llave. Por ejemplo, una llave de 8 bits sólo permite 256 posibles combinaciones numéricas, cada una de las cuales también es llamada llave (28). Entre mayor sea el número de posibles llaves, más difícil será descifrar un mensaje encriptado. El nivel de dificultad depende, por lo tanto, de la longitud de la llave. Una computadora no necesita mucho tiempo para probar secuencialmente cada una de las 256 llaves posibles (menos de un milisegundo) y desencriptar el mensaje para ver si éste cobra sentido.2 Sin embargo, si se usara una llave de 100 bits (que equivale a examinar 2100 llaves), una computadora que pruebe un millón de llaves cada segundo podría tardar muchos siglos en descubrir la llave correcta.  
 

El número de bits en una llave determina el número de posibles configuraciones de la llave; es decir, tener más configuraciones posibles se traduce en una mayor dificultad para descifrar el mensaje.

La seguridad de un algoritmo de encriptamiento está relacionada con la longitud de su llave. ¿Por qué? Porque saber que una llave mide "n" bits, da una idea de cuánto tiempo se necesitará para violar el código. Si la seguridad dependiera de cosas como la confidencialidad del algoritmo, o la inaccesibilidad al texto codificado o simple, personas no autorizadas podrían obtener dicha información a partir de publicaciones, análisis de patrones de mensajes, o conseguirla de otras maneras (mediante monitoreo de tráfico, por ejemplo). Una vez que la información estuvo a su alcance, la o las personas no autorizadas podrían usarla para desencriptar las comunicaciones.

Las llaves de encriptamiento largas son más seguras.

La forma más antigua de criptografía basada en llave se denomina "llave secreta" o "encriptamiento simétrico". En este esquema, el emisor y el receptor poseen la misma llave, lo que significa que ambas partes pueden encriptar y desencriptar datos con la llave. El encriptamiento simétrico presenta algunas desventajas: por ejemplo, ambas partes deben ponerse de acuerdo en usar una llave secreta compartida. Si usted tiene "n" receptores, entonces debe dar seguimiento a "n" llaves secretas, una para cada uno de sus receptores. Si usted usa la misma llave para más de un receptor, significa que dichos receptores podrán leer entre sí sus respectivos mensajes de correo.

Al usar encriptamiento simétrico, ambas partes tienen la misma llave secreta, pero usted necesita una llave separada para cada receptor.  
 

Figura 4-1. El encriptamiento simétrico usa una sola llave secreta para encriptar y desencriptar mensajes.  
 

Los esquemas de encriptamiento simétrico también presentan un problema con la autenticidad, ya que la identidad de un originador de mensaje o un receptor no se puede probar. Si dos personas poseen la misma llave, cada una puede crear y encriptar un mensaje y decir que la otra persona lo envió. Esta ambigüedad inherente acerca de quién es el autor de un mensaje hace que la no repudiación sea imposible con las llaves secretas. La forma para resolver el asunto de la no repudiación consiste en usar lo que se denomina "criptografía de llave pública", que emplea algoritmos de encriptamiento asimétricos.

El encriptamiento simétrico no puede garantizar la autenticidad ni la no repudiación.


1 A esto se le nombró la "codificación de César". He aquí un ejemplo: si yo aplicara una codificación de César, de 13 caracteres, a mi nombre, éste aparecería como QNIVQ XBFVHE. (Pista: cuando usted llegue a la Z al momento de contar los caracteres, comience de nuevo al inicio del alfabeto).
2 Probar cada llave posible para encontrar la correcta se conoce como un "método de fuerza bruta".

 
 

© 1999 Microsoft Corporation. Última Actualización: Febrero 99
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